Tradition and passion.


Hello everyone!


How is it going? I hope that very good! Here I am again, today I will write about my family and also to answer why Zippita just plays with ropes. Ready?


It all began in 1942, when my great-grandfather started the profession of ropemaking, a family business that provided to my family nourishment in difficult times and has also given us a way of living and being, and a dignified profession.

Generation after generation has lived with the factory, and the factory has evolved and grown with each of them.


In this familiar context it is easy to understand that from my first day of life, the rope has been the protagonist. I grew up playing with ropes, sinking myself in mountains of thousands meters, jumping and swinging myself. The rope has been my other sister.

Once I grew up I changed the game, so I took the ropes to my workshop, where I created everything I could think of, from a swing to tapestries, also carpets, baskets, and of course, necklaces. Yes, necklaces!


At first I just created because it made me feel relaxed, because I wanted to. It was my hobby and my passion, so my family encouraged me to turn it as a project that I could share. So I finally did it and I feel so thankful for that push!

That is how Zippita and this collection of necklaces and bracelets were born, which are also pleasing everyone. I feel very happy!


I know where I come from and whenever I look back, I like what I see. With Zippita, I link up the past, the present and the future, or tradition and passion whatever you prefer.

I am back to the natural fibers and the traditional process of 1942 and I do honor my family for having me linked to this product, which is wonderful and inspires me everyday. I am so thankful!


I say goodbye for today, in my next post I will introduce my bestsellers. Hope to see you soon!

---------------------

Tradición y pasión

¡Hola a todos!


¿Cómo va todo? ¡Espero que muy bien! Aquí estoy de nuevo, para hablaros un poco de mi familia y también para responder vuestro por qué Zippita juega con cuerdas. ¿Preparados?


Todo empezó en 1942, cuando mi bisabuelo empezó el oficio de la cordelería, el negocio familiar que facilitó el sustento de la familia en tiempos difíciles y que nos ha dado una forma de vida y de ser, una profesión digna.

Generación tras generación ha vivido con la fabrica, y la fabrica ha ido evolucionando y creciendo con cada una de ellas.

En este contexto familiar entenderéis que os diga que, desde mi primer día de vida, la cuerda ha sido la protagonista. He crecido jugando con ella, hundiéndome en montañas de miles de metros, saltando y columpiándome. Ha sido mi otra hermana.

Crecí y cambie de juego, las llevé hasta mi taller, donde creaba todo lo que se me ocurría, desde columpios hasta tapices, también alfombras, cestos, y por supuesto, collares. ¡Sí, collares!


Al principio lo hacía solo porque me relajaba, porque sí. Era mi hobby y mi pasión, hasta que mi familia me animó y animó a convertirlo en un proyecto que pudiera compartir. Lo hice. ¡Gracias por ese empujón!

Y así nació Zippita y esta colección de collares y pulseras que, además, están gustando mucho. ¡Me siento muy feliz y agradecida!


Sé de donde vengo y me gusta lo que veo cuando miro hacia atrás. Con Zippita, uno pasado, presente y futuro, o tradición y pasión, cómo prefiráis.

Vuelvo a las fibras naturales, al proceso artesanal de 1942 y honro a mi familia por haberme vinculado a este producto tan maravilloso y que me inspira tanto. ¡Gracias!


Me despido por hoy, en mi próximo post os presentaré mi “best sellers” y os contaré su historia. ¡Hasta pronto!

#zippita

Entradas destacadas
Entradas recientes